Hay síntomas que los padres suelen ignorar porque parecen menores: el niño que se rasca seguido, que no quiere comer, que duerme mal sin razón aparente. Muchas veces, detrás de todo eso hay parásitos en niños que pasan desapercibidos durante semanas. Saber cómo saber si mi hijo tiene parásitos a tiempo puede evitar consecuencias reales en su crecimiento y en su rendimiento diario. La parasitosis intestinal es más común de lo que se cree, y conocerla es el primer paso para hacerle frente.
¿Qué son los parásitos intestinales y por qué afectan más a los niños?
Los parásitos intestinales en niños son organismos que se instalan en el intestino y, literalmente, compiten con el niño por sus nutrientes. El problema es que la infancia es la etapa perfecta para que esto ocurra: los niños tocan todo, llevan las manos a la boca y sus hábitos de higiene todavía están en construcción. No es descuido de los padres; es parte del proceso de crecimiento.
Síntomas más comunes de la parasitosis infantil
No siempre es tan evidente. Algunos niños muestran señales claras; otros simplemente están «raros». Los síntomas más frecuentes son dolor o inflamación abdominal recurrente, picazón anal que empeora de noche —esto es muy característico de los oxiuros—, pérdida de apetito, irritabilidad sin causa aparente e interrupciones en el sueño . Si tu hijo tiene varios de estos al mismo tiempo, vale la pena investigar.
¿Cómo se contagian los parásitos en niños?
Entender cómo se contagian los parásitos ayuda a no caer en el error de pensar que solo ocurre en contextos de pobreza o descuido. Las causas de parásitos en niños incluyen agua o alimentos contaminados, contacto con suelos y el clásico ciclo mano-boca. Los colegios , por su naturaleza colectiva, también son focos frecuentes.
Señales de alerta que no debes ignorar
Fiebre persistente, sangre en las heces, pérdida de peso notoria o un abdomen muy distendido no son síntomas para esperar. En esos casos, la consulta médica no puede postergarse.
¿Cómo se trata la parasitosis infantil?
Cuando el diagnóstico está confirmado, el médico suele indicar antiparasitarios orales. NEFERIN es una suspensión de albendazol que actúa bloqueando la absorción de glucosa del parásito hasta eliminarlo. Su presentación en suspensión la hace práctica y bien tolerada en niños, facilitando una dosificación precisa según el peso.
¿Cuándo llevar a tu hijo al médico?
Si los síntomas llevan más de una semana o se repiten con frecuencia, no lo dejes pasar. El pediatra confirmará el diagnóstico y determinará si NEFERIN u otro esquema es lo más indicado para tu hijo.
Finalmente, prevenir parásitos en niños sigue dependiendo algo tan simple como el lavado de manos antes de comer y después del baño. No hay fármaco que reemplace ese hábito.
Artículo de carácter informativo. No sustituye la consulta con un profesional de la salud.
Referencias
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Organización Panamericana de la Salud. (2020). Helmintiasis transmitidas por el suelo: tratamiento preventivo en poblaciones de riesgo. https://www.paho.org/es/temas/helmintiasis-transmitidas-por-suelo
World Health Organization. (2023). Soil-transmitted helminth infections: Fact sheet. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/soil-transmitted-helminth-infections


